En Villa de las Rosas funciona el Serpetario Machaway
Donde el temor se torna fascinación




 

Machaqway es como en quechua se nombra a la culebra, una de las tantas especies ofídicas de la zona.

El serpentario recibe la visita de turistas que son informados sobre las características de los reptiles y arácnidos locales y se encuentra sobre Ruta 14 a metros del vado del arroyo Los Hornillos, en las curvas donde Villa de las Rosas zigzaguea las bienvenidas o despedidas conforme el sentido en que uno circule.

Si para Hollywood, Australia tiene al singular “Cocodrilo Dundee”, Traslasierra ostenta para la vida real a quien bien podría considerarse algo así como el “Hombre Lampalagua”. Es que Daniel Brito, fundador del Serpentario Machaqway, es también quien amablemente, y con mate en mano, invita a recorrer las modestas instalaciones de un espacio cuya importancia no siempre es valorada los propios residentes del valle. Su afinidad con las víboras se ha consolidado a fuerza de varias mordidas y no menos inoculaciones de antídotos. Sin embargo Britos suele bromear sobre que en su relación con las serpientes logra mayor empatía que con algunos humanos que conoce.

Fuera de la temporada de vacaciones, Britos es convocado a dar charlas en distintos lugares de país. Y cuando no está fuera del terruño es requerido por vecinos del valle para recuperar alguna especie que superó los perímetros urbanizados, cada vez más extensos.
Esta tarea de recuperación y re ubicación de ofidios y/o reptiles surge como consecuencia de la invasión humana a territorios que antes eran dominio de la fauna autóctona y hoy es centro de atención del boom turístico-inmobiliario.

Además el Serpentario Machaqway realiza tareas de prevención, no tan sólo mediante la divulgación de conocimiento, sino en su rol de centro de recolección de venenos para elaboración de sueros antiofídicos.

Así pues, Villa de Las Rosas y el valle de Traslasierra cuentan con un atractivo turístico y un centro de formación y prevención que se sostiene con recursos genuinos y no recibe ningún aporte de organismos estatales. Aún cuando por sus características cumple una tarea en pro de una convivencia racional y armónica con la fauna local.

En el siguiente registro de audio, Daniel Britos nos brinda detalles del serpentario, las especies que alberga y la tarea de centro formativo que cumple.

Galería de imágenes